miércoles, julio 01, 2009

Trabajos francamente complicados



Los que limpian los cristales de las torres Kio...por dentro y por fuera... tengo una gran curiosidad al respecto.

El famoso y sufrido señor del martillo hidráulico (y a riesgo de ser sexista es que no he visto aún a ninguna señora del martillo hidráulico).... ¿en qué piensas durante todo el día con el tracatracatrá? ¿que se siente al ser un tipo tan odiado, cuando tanta gente pasa a tu lado mirándote mal?

Los que cuentan a los usuarios del metro... si pasa una persona dos veces ¿la cuentas o no la cuentas? tienen que terminar mirando a las personas como a borregos... que gran visión, en cualquier caso.

Los que ponen, a modo de puzzle, los anuncios que empapelan las paredes del metro... complicado y curioso...

Los que trabajan en el cementerio.... qué forma tan buena de acabar con miedos existenciales.

Los celadores (as) de los hospitales... o de como aguantar la intimidad ajena en todos sus aspectos, hasta los escatológicos.

Las azafatas de eventos varios... acompañando a la gente a sentarse por pasillos resbaladizos.. desde que no las contratan las entiendo mucho mejor.

Los que revisan que has pagado tu ticket del metro... yo para eso no valgo, se me colarían todos.

Los conductores de autobús...con la misma ruta, casi los mismos pasajeros, los pasajeros raros, los atascos, los domingueros que conducen los demás coches... y el clin- clin del abono transporte todo el día en tu cabeza. Por algo ponen un cartelito de que no se habla con el conductor.

El Doctor Africano que cura maldiciones, contracturas, mal de amor, de envidia, de ojo, de pierna, de bazo... y hasta tu economía.. o eso pone en el palelito que unos reparten en el metro.

Los que reparten los papelitos del Doctor africano que lo cura todo.... ¿quien y cuanto les pagan? si el doctor africano no recibe visitas (porque espero que no las reciba....) ¿como cobran? ¿por qué llevan tantos años dando el mismo papel?

Y todo lo demás que ahora no se me ocurre porque mañana tengo que madrugar para ir a trabajar.

martes, junio 23, 2009

De cotilleos



Cotilleamos. Marujeamos. Criticamos y a veces hasta despellejamos.

Y a mi me encanta, la verdad. Me podría poner políticamente correcta o investirme como defensora de la indiferencia ante lo circunstancial y lo superficial, cargándome, ya que estoy, con ese aura de misterio e individualismo que parece que tanto gusta y que está tan de moda ( o de mode si tenemos en cuenta que la discreción no es un valor que se nos haya vendido en los últimos tiempos...) para que parezca (y repetir el verbo parecer no es casual) que soy un alma andante cargadita de virtudes sociales.

Pero sería todo "parecer" que no "Ser" porque, en mi humilde opinión, cotillear es algo tan innato como desear, o unido según se mire. En el fondo todos deseamos Ser, y muchas veces ese deseo de Ser (algo, alguien, lo que sea....¿quien no desea Ser?) nos lleva a no querer lo que los demás Son o hacen que Son.... como el cotilleo es, en gran medida, crítica esta nos sirve para compararnos con el otro.....y es que nos es difícil movernos alejándonos de la comparación. Por supuesto no estoy diciendo que sea positivo, simplemente es y más bien tiene connotaciones negativas porque llegar a alcanzar una idea de lo que se es partiendo simplemente de la comparación negativa con el otro como base no es ni medianamente positivo, entendamonos. Pero aun así lo hacemos, supervivencia podría ser.

Pero sin pretender profundidades ni desvaríos exagerados (por dios que hace calor!) sin duda alguna lo que nos lleva a marujear es absoluta y pura diversión. El cerebro es un músculo y, al menos el mio, agradece eso de relajarse, y no hay nada más relajante que aquello que no te hace forzarlo, lo que sale solo.... y los marujeos salen solitos, deprisa y corriendo. La relajación que puedo alcanzar tras una sesión de cañas/ tapas y chicha social con una amiga no es comparable ni con un botecito entero de valerianas. La risa ante situaciones ajenas inesperadas o desgarradores comentarios sobre el "que fue de.." (unos más sangrientos que otros pero en el fondo inocentes dentro de la dimensión que todo puede alcanzar) elimina casi tanto estrés que ver la tele o leer, y además nos motiva a relacionarnos porque ¿en qué se basarían nuestras conversaciones si eliminásemos de ellas los marujeos?

Lo hacían nuestras abuelas en el pueblo, sentadas en circulo cosiendo y despellejando a la hija del señorito o de la vecina... y se olvidaban temporalmente de otras cosillas sin importancia (llamesé hambre o guerra o vayaustedasaber) y lo seguimos haciendo, quizás disfrazado unas veces de conversación casual, otras de clandestinidad y otras muchas (y quizás las más divertidas) dando rienda a la sinceridad que en el fondo el asunto merece.... y es que aparentar también cansa.
Y el marujeo, por supuesto, no es nadie sin la curiosidad, eso que nos alimenta de saberes pero que también es una gran tara, por aquello de que no es correcto sentir curiosidad por todo ni todo puede ser curioseable.

Por supuesto en todo hay grados, y es quizás eso lo que nos hace ser más o menos ruines, en el grado de cotilleo/ marujeo/ despelleje y la objetividad que mantengamos al respecto, que oye, que si se critica a la vecina porque esta tremenda habrá que reconocer también que la envidia es muy mala!.

Así que quedé aquí, como confesión de un hobbie socialmente vetado, pero entretenido como el que más.... que no se diga que no soy consciente de que esta "racha" de marujeos y de curioseos no es más que un absurdo divertimento, como cualquier otro.
Ea! ahí queda el desvarío semanal. Y es que en el fondo, sin eso del marujeo y el curioseo ¿que sería de esto de los blogs? yo, la verdad, me he encontrado con grandes lugares por curiosear!

Coño, y que yo no tengo la culpa de encontrarme de repente con tanta gente después de tantos años!

jueves, junio 18, 2009

Como la Duncan...



Casi muero, con mucho estilo eso sí, como contaba Clara que murió la mismísima Isadora Duncan, pero casi muero...

Y es que iba yo, más contenta que toda las cosas aprovechando esa alegría que me proporcionan los vestidos largos por aquello de poder andar toda la mañana jugueteando con los vuelos de la falda mientras correteaba de un lado para otro (intentando encontrar el gran nuevo enigma que Excel nos ha proporcionado hoy.... y yo que soy de letras....) y más fresquita que cualquier otro día... encantada, vaya, que estaba yo con mi vestido de los chinos (que por mucho que se diga, a mi lo bonito y lo barato me pierde, y no voy a dejar de comprarlo porque sea de los chinos y no lo anuncie la Pe... arriba la factoría Mulaya como dijo una gran sabia una noche) divago...pues eso, que entre unas cosas y otras, y entre un olé! y otro, estaba yo gozando como del asunto como una niña chica, igualita...

Aisch, pero la tecnología la carga el demonio y el fatal destino lo encuentras donde menos lo esperas.... la Duncan en su coche y yo, por ser pobre, en las escaleras mecánicas del metro... que ya es triste que cuenten que te ahorcaste en las escaleras mecánicas...que poquito glamour y que epitafio tan feo.....

A las escaleras había llegado yo exactamente, a las del metro, como decía iba yo igualita que un pavo real con mi vestido, y me he montado en las escaleras mecánicas sin parar de hablar con mi compañero y con el mismo cuidado al montarme que puede tener el pato Donald conduciendo (pero con más glamour, por el vestido, ya sabéis.... más bonito que todas las cosas...era....). Y mientras andaba yo pedorreando cualquier estupidez postlaboral he notado como, poco a poco, algo tiraba de mi había abajo....bueno, más bien de mi vestido, y yo que soy simplista por natura y que tiendo a echarme la culpa de todo he dicho "ya me he pisado el vestido y encima tiro de mi misma!"... pero aquello bajaba muy rápido, casi tanto como la mirada de mi compañero, primero al escote y después en busca de la causa de ese repentino cambio de "look"... y allí hemos mirado los dos con los ojos como platos, al dobladillo de mi vestido que estaba siendo devorado por las escaleras mecánicas del metro. Yo he hecho lo acorde con mi glamour, he dado una leve exclamación y he intentado zafarme de la horrible máquina.... o más bien me he cagado en la p*** (los asteriscos no es por pudor, sino por dar por saco a los visitantes que llegan a mi con esa palabra) y he tirado del vestido pensando en la horrible muerte que hubiera sido aquello...y después en la horrible mancha de grasa del vestido que eso no va a haber dios que lo quite...

Mi compañero ha tenido a bien recordarme que, más que morir, me hubiera quedado en pelotas en mitad de plaza de castilla y, por supuesto, él hubiera hecho lo propio para notificarlo en la oficina, aunque hubiese sido caballeroso y me hubiera prestado el periódico para taparme, después de una foto o algo que demostrara que no se estaba inventando una historia surrealista.

Pues eso, que casi muero, como la mismísima Duncan.

lunes, junio 15, 2009

Dudas, varias, existenciales.



¿Por qué los Ferrero Roché llevan una avellana dentro? es cómo si fuera la "pipa" del bombón que siempre acabas escupiendo...que desperdicio de avellanas.

¿Por qué parece que te falta un Master cuando vas a comprar cosméticos y la dependienta te mira fatal porque no sabes si tu piel es seca. grasa o mixta? ¿que coño es una piel mixta?

¿Por qué la gente no sabe formar colas? es desquiciante que te digan "pongasé en la cola" y que haya cinco colas para una sola taquilla! te dejan esa sensación constante de que se te están colando.

¿Por qué necesitamos un papel que justifique cada cosa que hacemos? empiezo a tener tantos papeles que dentro de nada voy a tener uno que justifica que voy asiduamente al WC.

¿Por qué nunca pone el precio del producto que quieres? ¿por qué es tan caótico encontrar los precios de las cosas en las estanterías de los centros comerciales?

¿Por qué todas las obras públicas empiezan en verano y terminan en primavera? ¿porque todos los años hay socavones en mi calle? ¿qué queda por meter?

¿De quien es hija la Espe?

¿Por qué el arroz tres delicias lleva guisantes duros? se trata de comer no de jugar a separar guisantes.

¿Por qué ponen asientos reservado a ancianos, embarazadas o ¿cojos? si al final siempre van de pie y nadie les cede el asiento?

¿es necesario que las compresas y los tampax sigan siendo tan caros?

¿Por qué se empeñan en llamar Ola de calor al verano y Ola de frío al invierno?
¿Por qué tengo un preocupante número de visitas en el blog gracias a la poco habitual frase clave de "putas de reforma"?? ¿qué sentido tiene esa frase? ¿quién busca eso en Google?

¿Quién es la mente siniestra que programa "obras de mejora" en el metro al mismo tiempo que en las carreteras? ¿cual es la idea? ¿como se supone que debemos llegar a los sitios?

¿Por qué nos obligan a votar cada siete meses ( lo menos!)? ¿es alguna nueva táctica para que aborrezcamos el sufragio universal? ¿hay algo por lo que no se vote?

¿Quien ha considerado que los tacones son elegantes si a las dos horas de llevarlos parece que sufrimos serios problemas de psicomotricidad y frigidez?

¿Por qué el fin de semana solo dura dos días y la semana laborable cinco?

¿Por qué, oh dios!!, por qué narices no tengo aire acondicionado??? ¿por qué mi nevera no enfria lo suficiente??
Me achicharro.


viernes, junio 05, 2009

Dependencias



Deambulando por los pasillos de los congelados, mientras buscaba un sano paquete de comida ídem, oí el soniquete de error (chun!) que hace cada mañana el ordenador de mi compañera cada vez que intenta hacer algo en él.

Mientras bajaba ritmicamente las escaleras mecánicas de Alonso Martinez, con esos saltitos matutinos mios que van al compás de la coplilla matutina de turno, he escuchado la musiquilla que hace Windows muerte al despertar (ninononiiii).

Y ahora, mientras aprovechaba los primeros minutos laborales para tomarme un café con mi compañera que nos de la cafeína necesaria para aguantar lo que queda de soporífera jornada, he escuchado el tintineo que emite mi adorable chisme cada vez que me llega un mail.

Empiezo a tener una extraña y preocupante relación de dependencia con el ordenador. Incluso siento que me vigila cuando me alejo de él. Tengo que hacérmelo mirar o necesito vacaciones.... lo segundo más bien.

lunes, junio 01, 2009

De poemas


El comentario exacto ha sido " es duro y tiene un lápiz chiquitín! que mooono!" y de ahí a " pues ¿sabes que? tu dices que no lo voy a entender pero yo creo que si porque tiene una palabra muy graciosa que yo ya se leer aunque es difícil pero se leerla y dice neromistrasor (o algo así), y la he leído yo sola porque ya leo muy bien"

Pero la gran conclusión final ha sido que le gusta el libro porque "esta chica que es la que lo ha escrito y que me conoce porque pone mi nombre, lo ha escrito en rosa...y tiene páginas naranjas por medio ¿ves?... yo creo que va a ser un libro genial".

Y yo que lo he leído, y aunque me haya fijado en las páginas naranjas, creo que es genial por aquello que pedorreaba yo el otro día sobre el sentido que me daba la gana darle (con el consentimiento de la mirada resignada de la paciente autora)..... y es que en esto de la poesía las opiniones, múltiples y variadas, mientras el lector (que a veces peca de querer adueñarse inspiraciones ajenas) sea consciente de que el verdadero sentido solo lo sabe el autor.

En ese comentario sobre la forma y el color, del libro y la palabra, a mi me ha dado la sensación de una interpretación más cercana que cualquiera de las diatribas que se dan sobre las lecturas (y no puedo evitar recordar todas aquellas opiniones que se volcaron sobre aquel "se equivocó la paloma..") porque al final es lo que terminamos haciendo todos pero con un poquito más de esa pedantería que nos proporcionan los años y las malas costumbres, destacar lo que más nos gusta. Y yo me quedo, entre otras cosas, con esto:


"...
Quiero saber si muerdes
si respiras
quiero saber si aprietas
cuando algo se escapa"


... pero, por supuesto, en el libro hay bastantes más palabras que, bien mezcladas y sazonadas, consiguen que cuando lo lees puedas jugar a eso que tanto gusta como es interpretar, imaginar, adaptar y hacerlo propio. Y conseguir eso, ya es difícil.



sábado, mayo 30, 2009

De taxis


En líneas generales los fines de semana están siendo la mar de agotadores, y más para una persona que esta generando tendencias ermitañas (¿no lleva hache?? hubiera jurado que esta palabra llevaba hache... debo encontrar a mi profesor de lengua del cole para informarle del descubrimiento) como yo.


Pero me sirven para descubrir grandes realidades como por ejemplo que existen diferentes grados de honradez entre los taxistas nocturnos, honradez que oscila entre los 10 y los 21€ por el mismo trayecto. Yo lo achaco a una cuestión cultural, hay taxistas que hacen caso omiso de tus comentarios sobre la ruta que deben seguir y sobre lo que te inspira su persona cuando no lo hacen, y deciden enseñarte el Madrid nocturno a punto de despertar. Con la excusa de la inaccesibilidad al lugar de destino, te sorprenden haciendote un recorrido por el Madrid de los Austrias, pasando por la puerta del sol, haciendo escala en Plaza de España para, desde ahí (y esto fue sorprendente..) mostrarte Malasaña y sus alrededores.


Luego están los otros, los que deciden que no están de ánimo para enseñarte la ciudad en la que vives desde hace 29 años porque existe la posibilidad de que la conozcas, y que tampoco les hace gracia que una señorita en tristes condiciones les monte una escena por no llevarla por donde ella ha dicho. Eso no escuchan el constante clin clin de la caja registradora en su cabeza y tienen el detalle de dejarte donde has pedido por un precio razonable.


Cual de ellos te va a tocar es un misterio, por eso es importante sacar dinero antes de coger el taxi. Anoche, por suerte, me toco uno de los segundos y a puntito estuve de saltar al asiento de delante para plantarle cuatro besos.... hasta se me escapo una lagrimilla de emocion, yo creo.